El menor estaba en la habitación de su casa cuando el proyectil entró por la ventana. Sucedió en medio de una balacera en el barrio.
Según relató la familia, el chico se había ido a su habitación minutos antes de que empezara una balacera en el sector. Los disparos habrían sido efectuados desde un auto y no estaban dirigidos al domicilio del menor, sino hacia otra vivienda del mismo barrio. Sospechan de un ajuste de cuentas.
Uno de los proyectiles atravesó la ventana e impactó en el costado de la cabeza del niño, causándole una herida superficial. El menor fue trasladado al Hospital de Niños, donde quedó internado fuera de peligro pero en observación. La familia advirtió que el chico “se salvó de milagro”, ya que el proyectil pasó a escasos centímetros de provocarle una lesión fatal.
Su papá, Sebastián, le contó a ElDoce.tv que el nene está bien, lúcido, a pesar de que “le quedó un pedazo de proyectil y unas esquirlas y de tener astillada partecita del cráneo”. Comentó que los médicos dijeron que no es viable operarlo y que por el momento la recomendación es de esperar la evolución luego de realizarle puntos de sutura.
Permanece consciente, con estrictos cuidados y haciendo ejercicios indicados dentro de la recuperación, afirmó el padre al destacar que las consecuencias pudieron ser más graves.
Fuente e imagen: El Doce