Mientras en Argentina el caso de Ángel López sigue generando conmoción e impotencia -se trata del homicidio del niño de 4 años en Comodoro Rivadavia-, en Mendoza un terrible caso ha activado el protocolo de intervención ante episodios de violencia intrafamiliar y maltrato infantil. Un niño de 2 años se encuentra internado en el Hospital Notti, donde llegó con lesiones cerebrales
Como consecuencia de la actuación judicial, intervino además el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) junto con el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI), que realizan un seguimiento de la situación. El niño ya había estado internado en el mismo centro de salud meses atrás. Su estado actual de salud es delicado. El caso se conoce pocos días después de otro hecho de extrema gravedad ocurrido en Comodoro Rivadavia, Chubut. Se trata de la muerte de Ángel López, un niño de cuatro años que ingresó sin signos vitales al hospital regional de esa ciudad luego de descompensarse mientras estaba al cuidado de su madre. El episodio ocurrió el 5 de abril, cuando las autoridades recibieron un pedido de asistencia médica por un menor con dificultades respiratorias en una vivienda. Al arribar, el personal de salud constató que el niño se encontraba en paro cardiorrespiratorio; falleció horas más tarde.
El padre de Ángel denunció que a su hijo “lo mataron” y apuntó contra la madre del menor, Mariela Altamirano, de quien estaba separado. Tanto ella como su pareja, Miacol González, rechazaron esa versión en declaraciones públicas. Según informó ADN Sur, los primeros resultados de la autopsia indicaron que el niño presentaba lesiones en la cabeza y que murió después de haber ingresado al hospital. Si bien aún no se determinó la causa exacta de la muerte, estos indicios resultaron clave para la investigación. El informe técnico reveló que el menor registraba lesiones traumáticas en el cráneo y signos de agresiones reiteradas. Además, descartó la hipótesis de un accidente doméstico o causas naturales: las lesiones son compatibles con hechos de violencia física de alta intensidad.
Los especialistas detectaron más de 20 golpes en la cabeza, lo que refuerza la hipótesis de un ataque. En ese contexto, la querella acusa a la pareja de homicidio agravado y abandono de persona seguido de muerte.