Un área del Gobierno de Trump reconoció haber contratado la colocación de los avisos, pero no informó cuál. Las autoridades mexicanas procedieron a retirarlos.
Habían sido colocados por personal americano. Inclusive prohibían tomar fotografías o hacer anotaciones, dibujos, mapas o representaciones gráficas del área o de sus actividades, y amenazaban con que todo ese material sería confiscado.
"Durante las primeras consultas realizadas por el Consulado de México en Brownsville no se identificó confirmación de que los señalamientos hubieran sido colocados por alguna autoridad estadounidense", explicaron en un comunicado las secretarías de Marina y de Relaciones Exteriores de México, donde revelaron que ya habían solicitado información sobre lo ocurrido en la embajada de EEUU en México.
Fue después que, a raíz de las denuncias recibidas de los pobladores, procedieran a retirar los letreros y reconocer que su instalación generó dudas respecto de su origen y por qué fueron instalados en un territorio nacional ajeno.
Fuente e imagen: NA