La denuncia fue realizada por los propios vecinos al observar que dentro de los contendedores de basura había bolsas de consorcios con material contaminado.
El Ministerio Público Fiscal dio a conocer que el centro ubicado en la calle La Rioja al 600 fue clausurado al constatarse que tiraban a la basura residuos médicos contaminados sin su tratamiento correspondiente.
Uno de los informantes destacó que "el caso se inició a partir de la denuncia de vecinos, que referían el arrojo de residuos patogénicos de manera indiscriminada".
Ante el allanamiento al lugar se pudo constatar que “el establecimiento arrojaba bolsas de consorcio con residuos patogénicos al contenedor de la calle” y que además "los mismos eran indebidamente acopiados en el lugar, donde no había un depósito para tal fin".
Otra de las cuestiones por las que fue cerrado el centro es que no contaba con "la inscripción correspondiente como generador de residuos peligrosos, manifiesto de transporte, certificado de disposición final de residuos peligrosos, ni la habilitación correspondiente para su tratamiento".