De manera espontánea, se reúnen en la puerta del colegio desde la mañana de este lunes. Solicitan explicaciones sobre el caso.
Ese mismo día, un grupo de personas realizó un escrache en la vivienda del acusado. Los padres del pequeño hicieron pública la situación pese al pedido en contrario del colegio ubicado en barrio San Rafael. En la mañana de este lunes se hicieron presentes en la puerta de la escuela, y allí la madre de la víctima señaló que “un montón de padres me dijeron que sus hijos les habían contado lo mismo”.
Las respuestas de la institución educativa resultaron insuficientes, pese a la separación del cargo del docente. La impotencia también se multiplicó porque allí se continuaron dictando clases con normalidad.
Esta denuncia, cursada en el Polo de la Mujer, no fue la única, y se esperan novedades judiciales.