La fiscalía analizó todas las pruebas y mantiene una línea sobre lo que hizo el asesino oriundo de Bariloche. No descartan que surjan nuevos datos con el análisis de los celulares de la estudiante de Arquitectura y el detenido.
Por estas horas están siendo analizados los celulares de ambos para determinar si hubo premeditación, pero los datos que se obtengan no cambiarán la carátula de homicidio calificado por alevosía y por mediar violencia de género (femicidio).
De acuerdo a lo que investigaron noticieros de Córdoba, los investigadores siguen la hipótesis de “obsesión”. “No es que comenzó ahí (en el departamento de Podestá Costa al 3.114)”, señalaron y continuaron: “Debe haber sido desde mucho tiempo antes”. Incluso, afirmaron que “hay muchos casos” de este tipo de obsesiones y lo que ocurrió con Catalina “no es algo aislado”.
Hasta ahora, las pericias indican que Néstor Soto asesinó a la estudiante de Arquitectura en su casa tras una discusión que mantuvieron. Allí se halló un anillo de la joven, pelos rubios y ropa húmeda dentro del lavarropas.