La joven de 20 años fue desalojada por la Policía, pocas horas después de que un tribunal local la multó.
Thunberg, de 20 años, que se convirtió en el rostro de los jóvenes activistas climáticos de todo el mundo tras protagonizar protestas semanales frente al Parlamento sueco, admitió durante el proceso judicial que había desobedecido la orden policial, pero se declaró inocente y alegó que actuaba por necesidad.