La familia de una de las víctimas, que tenía 21 años, demandó a la empresa por servirle una bebida con exceso de cafeína que le habría provocado la muerte. La cadena internacional se desligó de las muertes.
La primera demanda contra la empresa “Panera Bread” se produjo en octubre. La familia de Sarah Katz, una joven de 21 años que murió después de beber las “Charged Lemonade” (limonadas cargadas, en ingles), acusó a la firma de ser responsable de la muerte de la joven.
Pese a que la denuncia tomó estado público, desde la cadena decidieron no emitir ningún comunicado y mantenerse por la vía legal. Sin embargo, este fin de semana volvió a ocurrir una nueva tragedia ligada a las limonadas.
Dennis Brown, un hombre de 46 años que vivía en Florida, sufrió un paro cardíaco cuando salía del restaurante. Su familia, al igual que la de Sarah Katz, acusó a la empresa de “envenenar” al hombre con la limonada.
Según rige en el informe judicial, el hombre había estado bebiendo limonada durante seis días seguidos. Además, pertenecía al “Unlimted Sip Club” del restaurante que le permitía pedir bebidas ilimitadas.