Las llamas de un gran incendio forestal en la localidad griega de Nea Anchialos alcanzaron un depósito de municiones de las Fuerzas Aéreas. En el lugar había bombas, misiles y armas para aviones cazas F-16.
Los vientos habían reavivado el incendio declarado el miércoles en la región de Magnesia, y el fuego llegó en la tarde hasta un depósito de municiones de las Fuerzas Aéreas griegas, 6 kilómetros al norte de Nea Anchialos, donde había bombas, misiles y armas de cazas F-16.
La onda expansiva se propagó a decenas de metros de distancia y rompió las ventanas de numerosos edificios.