El tribunal competente dictó la medida cautelar de cierre de la mina Alcaparrosa, de la compañía minera Ojos del Salado, que es en un 80% de Lundin, uno de los conglomerados mineros más importantes del mundo.
Adujo que no contaba con permisos ambientales y que afectó la calidad y cantidad de agua del río Copiapó, lo que equivale al consumo de cinco años de la comunidad más cercana.